Estándar

El Bull Terrier, una raza para conocer y admirar.

Es frecuente que un Bull terrier llegue a sus vidas para quedarse para siempre. Independientemente del area en que ustedes determinen desarrollar a perro, un requisito fundamentar para lograr el maximo desarrollo de cada ejemplar estan, en el conocimiento que cada propietario tenga.

Por eso uno de los principios de fundacion de este Bull Terrier Club de Chile, esta en fomentar el conocimiento entre los propietarios, criadores y futuros propietarios de un Bull Terrier.


ESTÁNDAR DEL BULL TERRIER
(FCI Nº. 11/22.06.94/E)

ASPECTO GENERAL

Es un perro de constitución vigorosa, musculoso, bien proporcionado y activo y con una expresión vivaz, decidida e inteligente.

CARACTERÍSTICAS

El Bull Terrier es el gladiador de la raza canina, lleno de fuego y de valor. Una característica singular es que su cabeza carece de depresión fronto-nasal (stop) y tiene la forma de huevo. Sin tener en cuenta la talla, los machos deben lucir masculinos y las hembras femeninas.

TEMPERAMENTO

De temperamento equilibrado y obediente. Aunque testarudo, es particularmente amigable.

CABEZA Y CRÁNEO

Cabeza larga, fuerte y profunda hasta la punta del hocico, pero no tosca. Vista de frente debe tener la forma de un huevo y estar completamente llena; su superficie libre de depresiones o hendiduras. La parte superior del cráneo debe ser casi plana entre las orejas. Vista de perfil, se encorva suavemente hacia abajo desde el occipucio hasta la punta de la nariz, que deberá ser negra y curvada hacia abajo en la punta.

HOCICO

Dientes sanos, fuertes, limpios, de buen tamaño, perfectamente regulares y con una mordida de tijera completa y perfectamente regular, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores esté en contacto con la cara externa de los incisivos inferiores y colocados perpendicularmente en los maxilares.

OJOS

Deben ser pequeños, triangulares y colocados oblicuamente, bien hundidos, negros o tan marrón oscuros como sea posible, de forma tal que parezcan casi negros, y con una mirada penetrante. La distancia desde la punta de la nariz a los ojos debe ser mayor de la que hay desde los ojos a la parte superior del cráneo. Los ojos de color azul o parcialmente azulados son indeseables.

OREJAS

Pequeñas, delgadas y colocadas muy juntas entre sí. El perro deberá poder mantenerlas erectas y con las puntas directamente hacia arriba.

CUELLO

Muy musculoso, largo, arqueado, adelgazándose gradualmente desde los hombros hacia la cabeza y sin presentar papada.

EXTREMIDADES ANTERIORES

Hombros fuertes y musculosos, pero no pesados. Escápulas amplias, planas y mantenidas muy pegadas al tórax y bien oblicuas desde la parte inferior a la superior, formando casi un ángulo recto con el antebrazo. Los codos rectos y fuertes. Miembros delanteros de hueso redondo y fuerte, con buen aplomo y perfectamente paralelos. En ejemplares adultos, la longitud de los miembros delanteros debe ser aproximadamente igual a la profundidad del tórax.

CUERPO

Cuerpo bien redondeado, con costillas bien arqueadas, y profundo desde la región de la cruz hasta el pecho, de tal manera que el último llegue más cerca del suelo que el abdomen. Dorso corto, fuerte, la línea dorsal detrás de la cruz es horizontal y va arqueándose levemente hacia unos ijares amplios y bien musculosos. Visto desde el frente el pecho es ancho.

EXTREMIDADES POSTERIORES

Cuerpo bien redondeado, con costillas bien arqueadas, y profundo desde la región de la cruz hasta el pecho, de tal manera que el último llegue más cerca del suelo que el abdomen. Dorso corto, fuerte, la línea dorsal detrás de la cruz es horizontal y va arqueándose levemente hacia unos ijares amplios y bien musculosos. Visto desde el frente el pecho es ancho.

PIES

Redondos y compactos con dedos bien arqueados.

COLA

Corta, de implantación baja y llevada horizontalmente. Gruesa en la base y adelgazándose hacia una punta fina.

ANDADURA / MOVIMIENTO

Con movimientos bien coordinados, abarcando el terreno uniformemente con pasos fáciles y con una aire típicamente jovial. Cuando trota, el movimiento debe ser paralelo en el frente y atrás, únicamente converge hacia un punto central a velocidad más rápida. Los miembros anteriores deberá llevarlos bien adelante y los posteriores deben moverse uniformemente a la altura de las caderas, flexionando bien en las rodillas y en los corvejones y con mucho empuje.

PELO

Corto, apretado, áspero al tacto y con un fino brillo. La piel adherida al cuerpo. En invierno puede crecerle una capa de subpelo de textura suave.

COLOR

Ejemplares blancos: blanco puro. La pigmentación de la piel y las manchas en la cabeza no son penalizables. Ejemplares de color: predomina el color; en igualdad de otras condiciones, se prefiere atigrado. Los colores negro atigrado, rojo, cervato y tricolor son aceptables. Son indeseables las manchas veteadas sobre el pelaje blanco. Los colores azul e hígado son muy indeseables.

TALLA

No existen límites de peso o estatura, pero el ejemplar debe dar la impresión de máxima solidez consistente con sus rasgos distintivos y sexo.

NOTA

Los ejemplares machos deberán tener dos testículos de apariencia normal, completamente descendidos en el escroto.

NOTA SOBRE BULL TERRIER MINIATURA

La altura no deberá exceder de 35.5 cm (14 pulgadas). Debe dar la impresión de buena sustancia para el tamaño del perro. No hay límite en el peso. El ejemplar debe ser armónico en todo momento.


COMENTARIOS DEL ESTÁNDAR

LA CABEZA

Su perfil es convexo, con una curva suave que va desde el occipital hasta la punta de la nariz. El cráneo entre las orejas ha de ser casi plano. La distancia desde la trufa a los ojos es perceptiblemente superior que la distancia entre los ojos y la parte superior del cráneo. La mandíbula ha de ser muy fuerte y ancha. La trufa negra y completamente pigmentada, curvada hacia abajo si observamos con detalle y con ollares bien desarrollados. Los labios aunque gruesos, no debe descolgar. Las orejas más bien pequeñas, triangulares, delgadas y erectas en posición natural, apuntan hacia arriba (no es agradable orejas que apunten hacia los lados, como si mostrasen las 2h. menos 10 min. del reloj). Las orejas deberían estar completamente erguidas, por sí solas, alrededor del 4º o 5º mes de edad. Los ojos estrechos, triangulares, bien hundidos, de color negro o marrón lo más oscuro posible; cuando el perro jadee por cansancio o calor aparecerán visibles solamente dos pequeñitas rajitas. La dentadura será regular, potente y cerrará en tijera, no admitiéndose denticiones prognatas. En la figura anterior se ven los defectos habituales en cabezas defectuosas (en rojo): Perfil plano, maxilar inferior corto,estrecho y frágil, frontal no ovoide, orejas apuntando hacia afuera, maxilar inferior estrecho.

EL CUELLO

Un detalle que no debe pasar por alto es que el cuello debe partir, de manera suave, desde la cruz o parte más alta de las escápulas, por detrás del eje vertical de los codos, para ir progresando hacia una pendiente un poco mayor que luego se estabiliza hasta la cabeza. Un cuello con origen más adelantado rompería la armoniosa curva ascendente que une tronco y cuello (normalmente porque la escápula quedó más corta o más vertical).

El “antibull”. En esta imagen queda reflejado el ejemplar indeseable, cúmulo de defectos que enumeramos:1º Perfil de cabeza no correcto, pues se vislumbra una depresión fronto-nasal (stop). 2º Nacimiento brusco del cuello, con una sola pendiente muy pronunciada. 3º Angulaciones escápula-húmero y coxal-fémur excesivas (origen en parte de los otros defectos). 4º Pecho escaso y hundido, debido a la verticalidad del Omoplato-húmero. 5º Cola incorrecta por ser rizada y permanecer apuntando alto.

EL CARÁCTER

El Bull Terrier es un perro desenvuelto, capaz de tomar sus propias decisiones. Es fiable con las personas y pesadamente cariñoso con los dueños, especialmente con los niños. Con los otros perros es un animal de jerarquía que no impone ni admite que se la impongan. Es necesaria una pronta socialización del bull terrier con otros congéneres de igual o distinta raza, cuanto antes mejor, de manera que se acostumbre a los hábitos jerárquicos y a los modales de los clanes cánidos desde el principio. En estos primeros meses es fundamental la información que le transmita su dueño.

El Bull Terrier es un perro muy cariñoso y juguetón. Su capacidad de aguante con los más pequeños de la casa es inconmensurable. Se adaptará perfectamente a vivir en un piso. Es un perro deportista (ten en cuenta este detalle) pero tranquilo cuando hay calma en casa y nadie que le provoque al juego: respetará nuestro descanso. Como guardián es insobornable: tiene un extraordinario instinto que le hace diferenciar a nuestros amigos de los enemigos. En defensa de su dueño puede ser peligroso si ve que éste es atacado o maltratado por otra persona o animal.

No suele buscar camorra con otros perros, pero si es provocado puede responder con contundencia; por eso llevemos a nuestro perro atado con la correa y habituémosle a este elemento desde cachorro: todos saldremos ganando.

El “bloqueo”: ¿Se han encontrado con personas que sufren ansiedad? ¿Han visto a personas que se paralizan ante alguna situación aparentemente no conflictiva? ¿Han oído hablar de la anorexia? ¿Y del estrés?…

Dice el especialista John Fisher que “Los perros no tienen la misma capacidad de raciocinio que las personas, sin embargo, (…) tienen la capacidad de desarrollar fuertes vínculos emocionales y sufrir trastornos psicosomáticos parecidos a los de las personas. (…) El sistema nervioso emocional y autonómico es muy similar en organización al humano; la diferencia estriba en alguna de las formas en que los perros expresan su ansiedad” . Pone como ejemplos este autor la anorexia nerviosa, problemas de ansiedad, conductas de escape, estrés… que pueden darse en todos nuestros canes.

¿Han visto alguna vez a un niño coger un berrinche o una rabieta desmesurada y quedar absorto y sumido en su “pena”, bloqueado y ajeno a los consuelos de sus padres?¿Han visto como en ocasiones un afligido bebé puede llegar a encanarse y dejar de respirar en su lloriqueo?. Seguro que sí y sin embargo nadie puede decir que el bebé en cuestión sufra una patología en su conducta, o que esté enfermo, o que sea víctima de tal o cual síndrome. Es algo normal, habitual, cotidiano, y conocido de todos los padres. Por eso cuando ocurre alguna situación de éstas no existe desconcierto, desorientación o preocupación… a buen seguro el pediatra ya habrá puesto en precedentes a los progenitores sobre la manera de actuar.

Pues salvando las distancias algo parecido ocurre con lo que aquí denominamos “bloqueo” del perro, y en este caso no estamos tampoco ante ninguna alteración patológica de conducta. No es nada grave en absoluto, ni siquiera un problema o algo malo (como los verdaderos trastornos de conducta referidos por John Fisher), pero dado el desconcierto que puede rodear al dueño del perro desconocedor del fondo de la cuestión, consideramos interesante referirnos a él. Es imprescindible conocerlo y diferenciarlo para manejar, educar y disfrutar de un bull terrier o de cualquier perro.

Si ante una riña desmesurada, ante un castigo físico inapropiado, ante una situación desagradable, el perro queda ensimismado, estático y apático, y no hace el menor caso a nuestras órdenes podemos decir que el perro se ha “bloqueado”. Hay quien dice que es cosa de los bull terrier, pero nosotros que hemos llegado a tener muy diversas razas de perros, podemos decir que no es propio de ninguna de ellas en exclusiva, aunque el bull terrier, por su carácter un tanto testarudo (“cabezón”) y por su poca expresividad facial, parece llevarse la fama. Se parece a la terquedad, tozudez y desobediencia, pues en estado de “bloqueo” el animal queda abstraído y no es apenas accesible a nuestras indicaciones, pero más bien hay que inclinarse por considerar ese “bloqueo” como un sistema de autoprotección. Volviendo a nuestro símil infantil lo anormal no es que un niño pueda quedar encanado, lo anormal sería un niño que no llora.

Por eso hay que procurar desde cachorrito evitar situaciones conflictivas en exceso. Recuerde que el castigo físico al perro es SIEMPRE desaconsejable (hay vías alternativas eficaces), pero en la situación que nos ocupa nunca le infringiremos ni castigo físico ni verbal, pues corremos el riesgo de producir el efecto contrario: el perro se encerrará más en sí mismo (una especie de autoprotección) y cada vez se “bloquea” más. Dejar el perro un apartado un momentito, no ponerse nervioso ni darle la mayor importancia… en pocos minutos, cuando el perro “vuelva”, unas frases cariñosas, unas caricias y su juguete son la mejor terapia.